Pa’ las fiestas de noviembre,
nos visita la calaca
y hace que más de uno tiemble
por su risa de maraca.
Llegó a Los Pinos en instantes,
Vicente se puso a llorar,
-Sólo vengo, no te espantes,
a La Llorona a visitar.
-La han oÃdo aquà en tu casa,
voz chillona, gime el ser:
“aaaay mis hijoooos”, “ay mi razaaaa”
-No es tu amiga, ¡es mi mujer!
-Pues no vine aquà en balde,
se que tienes invitados,
me voy a llevar a Ugalde
y a unos cuantos diputados.
-Requiero un fraude a la mala
como el que vi por tu tele…
En eso la parca resbala
pues no vió y ¡pisó al pelele!
También el gabinete vió fin
pues la huesuda ha matado
a El Tri, a Espejel, a KikÃn
y al chapulÃn colorado.
Al salir de ahà la calaca
llevaba pegada en la bota
en medio de tanta caca
a Josefina Vázquez Mota.
Al verse entre tanto muerto,
Fox corrió por su prozac
-”Ay que bonito siento,
sólo es problema local”
-”Si un peligro es la catrina,
lo resuelve mi experiencia:
¡Sedena, PFP y Marina!”
Ella exclama: ¡que demencia!
La flaca muere de risa,
muchas tumbas hubo este año,
tv azteca, televisa,
más otras ratas de caño.
Librados de grandes lacras,
niños y niñas contentos
dan las gracias a la parca:
Nacif y Norberto están muertos.
En la tumba que es de Ciro
le lleva una flor Ahumada,
-Siempre fuiste mi zafiro
y hoy te cargo la tostada.
Debajo de un cerrito
descansan los restos de brozo
su jefe le dejó escrito:
“Fuiste uno más de mis mozos”
Siguiendo a Ciro, MarÃn
de Emilio aceptó convenio,
se empinó ante ese ruÃn
y le regaló Milenio
Otro medio que se muere
o lo mata la avaricia,
lo cierto es que con tal suerte
la flaca un festÃn inicia.
Más todo tiene un final,
pues la alegrÃa se rompió
como martillo al cristal
cuando al Peje se llevó.
El zócalo en acto mortuorio,
con gente que no se conforma,
testigos todos del velorio
siguiendo lo que ya es norma,
partiendo desde auditorio
llenito se encuentra Reforma.
La calaca ya está por llevarse a Chente, pero con eso no se acaba el mal, pues el pelele sigue aferrado a usurpar la presidencia.